La Universidad, el Mercado y Bolonia

Publicado en Proceso de Bolonia el Febrero 7, 2009 por noaboloniahistoria

Sin duda, la Universidad necesita una importante reforma, dado su anquilosamiento burocrático, sus vicios internos y su pérdida de peso en la sociedad. Lo que ocurre es que la reestructuración emprendida basada en la Declaración de Bolonia ha ido en la dirección contraria. La Universidad debe seguir siendo un lugar de producción, transmisión, difusión y crítica del conocimiento, y no una mera fábrica de titulados con los perfiles que interesen al mercado. Es de esto, y también del nulo debate sobre el tema en las propias universidades, de lo que protestan muchos estudiantes y no pocos profesores.

En la histórica ciudad italiana de Bolonia, en 1999, los ministros de Educación de 29 países europeos firmaron una declaración en la que se comprometían a establecer un Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES) con el objetivo de hacer más competitivas nuestras universidades. A tal fin, se marcaron varios objetivos para antes de 2010: adopción de un sistema comparable de títulos para “favorecer la empleabilidad de los ciudadanos europeos”; un sistema de enseñanza basado en dos ciclos, el primero de los cuales ya daría acceso al mercado laboral; promoción de la movilidad de los estudiantes, mediante un sistema unificado de créditos (el ECTS o Sistema Europeo de Transferencia de Créditos); colaboración en la garantía de calidad con vistas al diseño de criterios y metodologías comparables; y promoción de las dimensiones europeas en la enseñanza.

En principio, nada habría que objetar; la letra de Bolonia es asumible y bastaría, para conseguir dichos objetivos, con desburocratizar de forma razonable nuestras universidades. Pero ya en la propia Declaración existen aspectos no concretados que posibilitaban lo que habrían de ser las músicas que los Gobiernos irían imponiendo en el establecimiento de los dos ciclos y en el diseño de las “metodologías comparables” y los “criterios de calidad”. Imposiciones que significan una profunda reestructuración del sistema universitario y que han sido presentadas como si respondieran a la letra de la citada Declaración. Lo que es falso.

Conviene recordar que, en el caso español, el tiempo inmediato a los acuerdos de Bolonia estuvo ocupado por la confrontación en torno a la LOU (Ley Orgánica de Universidades) que impuso el Partido Popular (PP) a pesar de la oposición de la mayoría de los estudiantes, profesores e incluso de buena parte de los rectores, y también del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), aunque luego éste, cuando llegó al Gobierno, no la anulara como había prometido.

Con la “batalla de la LOU” en primer plano, Bolonia apenas tuvo repercusión hasta que empezó a concretarse en documentos gubernamentales. Estos aparecieron en 2003, en la época de la ministra Pilar del Castillo (PP), y fueron lanzados como globos sonda para captar el grado de aceptación/resistencia a sus contenidos: una práctica recurrente en la política española que, para establecer diagnósticos, sustituye al debate social.

OBJETIVO PRINCIPAL: LA SUMISION

En un Documento-Marco, tras la consabida jaculatoria de que la formación del EEES constituye “un reto muy positivo para todos”, se mezclaban los objetivos de Bolonia con los objetivos y desarrollo de la LOU. En la exposición de motivos de ésta se incluía ya la necesidad de una nueva ordenación de la actividad universitaria; y, consecuentemente con ello, el Documento afirma que “se hace necesaria una nueva concepción de la formación académica”: una necesidad que en modo alguno estaba contenida en la letra de los acuerdos de Bolonia.

¿Cuál es esta nueva concepción de la formación académica, que ha sido el eje de la política de reestructuración universitaria que se está realizando y que se nos presenta como el desarrollo natural del “proceso de Bolonia”?

En un artículo publicado en Diario de Sevilla, en octubre de 2003 (1), indicaba yo que estábamos ante la que sería “la más importante reforma de nuestras universidades desde la segunda mitad del siglo XIX: ponerlas al servicio directo del mercado, eliminando o reservando a selectas minorías su dimension reflexiva y crítica”.

Añadía que la implantación de los grados, con reducción de los estudios necesarios para el ejercicio profesional, “provocará un empobrecimiento de la formación y un énfasis en los aspectos instrumentales y practicistas –algo muy distinto a la necesaria combinación entre teoría reflexiva, métodos y técnicas para conducir adecuadamente la práctica profesional–, con lo que los estudios de grado serán una especie de FP-3; eso sí, con títulos más pomposos… Cuanto responda a las necesidades del mercado va a tener sitio, mientras desaparecerá, o quedará como adorno de lujo, aquello que no tenga una directa ubicación en aquél”.

A pesar de lo que se nos venía encima, la mayoría tanto de profesores como de estudiantes continuaron sin apenas reacción y, sobre todo, sin exigir un debate dentro de la comunidad universitaria sobre la situación de ésta y la dirección que, sin consulta alguna, estaban imponiendo los políticos primero del PP y luego del PSOE –que en este, como en otros temas, se muestran como franquicias diferentes de una misma empresa ideológico-política.

El énfasis en los dos ciclos –el grado y los ahora llamados master– refleja el objetivo de sumisión de la estructura y funcionamiento de la Universidad a las demandas del mercado. La enseñanza universitaria queda fracturada; y la dualización de ciclos responde a la nueva dualización de los mercados de trabajo: el grado –más corto que las actuales licenciaturas– tiene como objetivo producir el tipo de profesional que interesa hoy a las empresas: con conocimientos muy generales, sobre todo instrumentales, y con habilidades y actitudes qu encajen en la flexibilización, polivalencia y cornpetitividad de los empleos.

No interesan profesionales con capacidad crítica sino que se adapten con facilidad a las necesidades de las empresas. No se precisa –en contra de lo que suele afirmarse– un buen nivel de cualificación sino unos conocimientos mínimos y lo más polivalentes posible, junto a un máximo de pensamiento domesticado. De aquí los problemas que han tenido, o continúan teniendo, para su conversión en grados las actuales licenciaturas de baja aplicabilidad directa (Historia del Arte, algunas Filologías) o con un núcleo de reflexión crítica (Antropología).

De aquí, también, la insistencia en el cambio de la metodología docente, consistente en enfatizar no la calidad y los contenidos de la enseñanza (con la consiguiente necesidad de que existan maestros) sino las técnicas de aprendizaje. Como se establece en la normativa que ha ido produciéndose en los últimos años, “las titulacione deberán diseñarse en función de los perfiles profesionales”. Y estos perfiles, serán determinados por “el mercado”, es decir por las grandes corporaciones empresariales. Todo ello, con el fin de “incrementar la empleabilidad de los titulados”, como se dice en el real decreto 1393/2007.

Por otra parte, para obtener los profesionales de más alta cualificación que también seguirá demandando el mercado, aunque en proporciones cada vez más pequeñas, se establecen los master. Estos irán destinados a “orientar hacia una mayor profundización intelectual, hacia la investigación o la formación profesional avanzada”. Habrá, sin duda, master públicos, sin una subida desmesurada de tasas respecto al actual tercer ciclo, pero los que serán realmente valiosos –en el doble sentido de más caros y de vía para acceder a empleos de más elevado rango– serán los patrocinados, y subvencionados, por grandes empresas. Master “para ricos” que se ofrecerán sólo en determinadas universidades y para cuyo contenido será aún más determinante que para los grados la opinión –los intereses– de las instituciones patrocinadoras.

Afirmar esto no equivale a imaginar fantasmas. Lo prueban numerosos hechos y declaraciones de responsable políticos y académicos. Así, la presidenta del Consejo Social de la Universidad de Sevilla –una ingeniera con experiencia previa en varias empresas multinacionales– declaró en 2006, que “se procedería a adoptar medidas para adaptar la oferta académica al tejido productivo y a las demandas de la sociedad” (2). Más recientemente, la presidenta del Consejo de Rectores de las Universidades Andaluzas, Adelaida de la Calle, al presentar junto con el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía el “foro de debate permanente” creado por ambas organizaciones, no dudó en afirmar que “los planes de estudio los diseñan las universidades, pero esto debe hacerse atendiendo las peticiones del sector empresarial” (3).

Más clara aún fue Montserrat Casas, rectora de la Universidad de las Islas Baleares: “La universidad, lo que tiene que hacer es dar la estructura mental adecuada para que la persona se pueda adaptar a diferentes tipos de trabajo que le pueda ofrecer la sociedad… No tiene sentido mantener la enseñanza de una materia cuando la sociedad necesita otro ámbito” (4). Es evidente que, en estos y otros muchos casos, cuando se habla de “la sociedad” hay que leer el Mercado. También Justo Nieto, cuando en agosto de 2004 fue nombrado conseller valenciano de Empresa, Universidad y Ciencia, previamente rector de la Politécnica de Valencia, fue muy transparente en la explicación del motivo de creación de su Conselleria (5), que tiene equivalentes en Andalucía, otras Comunidades Autónomas y en el propio Ministerio (6): se trata de que “la Universidad, la Empresa y la Ciencia sean un solo elemento, cada uno de ellos impregnado de la filosofía del resto” (7). Y podríamos añadir una serie de ejemplos.

Si de los nuevos planes de estudio y las “nuevas metodologías” pasáramos a la investigación, comprobaríamos que la lógica que la preside, cada día con más fuerza, es la misma: la “eficiencia”, medida en términos de aplicabilidad inmediata por las empresas.

Sin embargo, se insiste en descalificar a quienes se oponen al contenido real del proceso de Bolonia; y se afirma que es una falsedad que la Universidad esté siendo privatizada. Conviene, a este respecto, aclarar un malentendido que está lejos de ser inocente. Si por privatizar se entiende únicamente cambiar la titularidad de las universidades, es claro que, al menos por ahora, la mayoría seguirán siendo públicas, porque hacerse cargo de ellas no es rentable a las grandes corporaciones financieras y empresariales. A éstas no les interesa asumir la titularidad de las instituciones universitarias sino que estas respondan, en la enseñanza, en la investigación y en su funcionamiento general, a sus intereses privados y no a los intereses colectivos.

Les interesa que las universidades produzcan mentes acríticas, de pensamiento cero o cuando más de pensamiento único, en lugar de buenos profesionales críticos respecto a los saberes y los poderes establecidos.

Que, en lugar de una comunidad de profesores-investigadores que hagan avanzar el conocimiento y lo transmitan a los estudiantes y al conjunto de la sociedad, las universidades funcionen como academias de formación técnico-laboral para clientes sólo preocupados por conseguir cualquier empleo, y como laboratorios para investigaciones inmediatamente aplicables por las empresas.

Nada de esto debería sorprendernos. Durante siglos, el avance del conocimiento en las universidades fue resultado de la lucha por la libertad de pensamiento, primero contra el control inquisitorial de quienes ponían barreras a ésta en nombre de la verdad religiosa; y luego contra el poder político, que también veía como un peligro para el orden sociopolítico la libertad de cátedra y el espíritu rebelde de los estudiantes.

Ahora, el dogma del Libre Mercado y los guardianes de su ortodoxia intentan imponer su lógica en las universidades en nombre de los principios sacralizados de la competitividad, la productividad y la eficiencia, definidas en términos exclusivos de rentabilidad económica. Un intento que cuenta con la colaboración activa de aquellos académicos que han abrazado la nueva Fe transmitida desde el poder, y con la colaboración pasiva de los que piensan que pueden salir beneficiados personalmente o continúan confundidos en cuanto a la verdadera naturaleza del choque entre lógicas incompatibles al que estamos asistiendo.

A estos últimos, es necesario mostrar cuál es el eje real del proceso que llaman “de Bolonia”, por más que desde el Gobierno, el conjunto de los partidos políticos y muchas instancias académicas se siga insistiendo retóricamente en las bondades del mismo, en base a focalizar sólo algunos de sus efectos secundarios. La lógica profunda “de Bolonia” es que, a una Economía de Mercado y una Sociedad de Mercado les corresponde una Universidad plenamente mercantilizada.

Isidoro Moreno. Catedrático de Antropología Social, Universidad de Sevilla

Le Monde Diplomatique, nº 159, Enero 2009

Notas:

(1) Diario de Sevilla, 6 de octubre de 2003
(2) Diario de Sevilla, 15 de febrero de 2006
(3) El Pais, Andalucia, 8 de abril de 2008
(4) Diario de Mallorca, 8 de abril de 2008
(5) En junio de 2007 hubo reestructuración y las competencias de Universidad volvieron a Educación.
(6) En Andalucía – que funciona como laboratorio político del PSOE – hace ya varios años que fue creada la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa para “transformar la orientación de la Universidad” y hacer que la investigación que se realiza en ella sea “más eficiente”, según declaraciones del consejero Francisco Vallejo (El País, 8 de mayo de 2004). Algo similar ha sucedido en otras Comunidades Autónomas.
(7) El Mundo, Madrid, 1 de noviembre de 2006.

¿Por qué miente la Gaceta Universitaria?

Publicado en Proceso de Bolonia el Enero 20, 2009 por noaboloniahistoria

Un compañero me pregunto una vez cómo puede ser que haya periódicos gratuitos. Le expliqué que la prensa es el único producto que se vende por debajo de su coste de fabricación. El verdadero negocio no es venderle una información a un público, sino un público a unos anunciantes. Así, a lo largo y ancho de la Gaceta Universitaria podemos encontrar anuncios de Repsol, Cajasol, Cajastur, Halcón Viajes, Marca, revistas, películas, programas informáticos… Tales bancos, petroleras, etc. son quienes financian el periódico, y de ahí su gratuidad.

Duele -por obvio- ver cómo la gente se sigue creyendo lo que lee en los grandes medios de comunicación. ¿Qué son estos medios de comunicación? Son simplemente empresas. Empresas que pertenecen a grandes monopolios multinacionales, como el Grupo Prisa. ¿De qué depende realmente -pongamos el ejemplo más obvio del mundo- la actitud de un periódico hacia un país latinoamericano rico en petróleo? Y, sin desviarnos demasiado del tema, ¿de dónde extraen las multinacionales sus estrambóticos beneficios? Cuando existe un conflicto de intereses, ¿qué fiabilidad puede tener una de las partes interesadas?

Si yo quisiera escribir en la Gaceta Universitaria, ¿me dejarían? Creo que esta pregunta se contesta sola en cuanto abrimos el periódico y vamos a los créditos. En esa letrita pequeña comprobamos que la Gaceta pertenece al Grupo Unidad Editorial, presidido por Carmen Iglesias y dueño también del diario Marca, de Expansión o de la editorial ultraderechista La Esfera de los Libros. También leemos que el Director General Editorial de este grupo es Pedro J. Ramírez. Así que todo aclarado: la Gaceta Universitaria pertenece a El mundo. A su vez, todos los anteriores pertenecen a RCS MediaGroup (Rizzoli), empresa también dueña de Il Corriere della Sera, del grupo editorial francés Flammarion y de la Rizzoli Publications y la Universe Publishing en Estados Unidos.

¿A quién puede extrañarle, pues, encontrarse con un artículo principal como el aparecido en el último número (648), acaparador de toda la portada y titulado 100 preguntas sobre Bolonia. Todo lo que necesitas saber sobre el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior? Lo primero que habría que mirar es ¿quién lo escribe? Isabel R. Ramos, periodista de El mundo. Se nos dice que lo ha elaborado preguntando a tres “expertos en la materia”: Guillermo Bernabeu, representante en España del BFUG (Bolonia Follow-Up Group); Francisco Michavilla, miembro de la ANECA y ex-vicepresidente de la Sociedad Española de Métodos Numéricos en Ingeniería, y Gemma Rauret, directora de la ANECA.

Pensemos: ¿qué es el EEES? Es el resultado de una serie de reuniones, la primera de las cuales se celebró en Bolonia en el verano de 1999 (como bien vemos en la respuesta a la pregunta 3). Pero en cuanto lleguemos a la pregunta 12 (“¿Quién participa en ellas” [las reuniones que configuran Bolonia]?), veremos que quienes asisten son los miembros del BFUG (vaya, ¿de qué me sonarán esas siglas?). Y en el Estado español, una de las consecuencias de Bolonia fue precisamente la creación, por recomendación europea, de la ANECA (LOU de 19 de julio de 2002, Artículo 32), de la que hablaremos más adelante. Por tanto, vuelvo a repetir la pregunta del segundo párrafo de este artículo: cuando hay un conflicto de intereses, ¿qué fiabilidad puede tener una de las partes interesadas?

Con sólo unos conocimientos elementales de la legislación educativa española de los últimos años, resulta ya incuestionable que este artículo no tiene la menor intención de informar a nadie sobre nada. Lejos de ello, está escrito ex profeso para manipular a los alumnos y hacerles tragar el Espacio Europeo como sea.

Por ejemplo, un lector se quedará muy tranquilito al leer, en la respuesta a la pregunta 58, lo siguiente: “Es esencial que se pueda compatibilizar el trabajo y los estudios”. Pero siempre cabe la posibilidad de que el lector tenga dos cosas: buena memoria y calculadora. Si tiene buena memoria, recordará las preguntas 28 (“El compromiso era que el grado tuviera entre 180 y 240 ECTS. En España hemos elegido 240 ECTS”) y 24 (“Un crédito ECTS supone entre 25 y 30 horas”). Y si tiene calculadora, dado que el grado tiene 4 años (y dado lo que establece el Real Decreto 13/93), sabrá que ha de hacer 60 ECTS cada curso, y podrá multiplicar 60 x 27′5. El resultado será 1650 horas cada curso. Dividido entre los 9 meses que éste dura, tendrá 183 horas al mes; es decir, 45 a la semana, lo que supone 9 horas al día de lunes a viernes.

Mientras los días sigan durando 24 horas, la respuesta a la pregunta 58 es sencillamente contradictoria con las respuestas 24 y 28. Es sencillamente una mentira, atendiendo a la propia definición de la palabra mentira. Además, en el Real Decreto de 2003 sobre crédito europeo, Artículo 4, se decía: “Esta asignación de créditos, y la estimación de su correspondiente número de horas, se entenderá referida a un estudiante dedicado a cursar a tiempo completo estudios universitarios”. Por si fuera poco, la experiencia de quienes ya realizan los planes piloto de estos planes (por ejemplo en la Universidad Autónoma de Barcelona) confirma que los mismos no están pensados para compatibilizar estudios y trabajo, sino que lo impiden, por la gran carga lectiva que, a base de ensayos, imponen.

¿Qué decir de la pregunta número 79? “¿Se privatiza la educación? De ningún modo”.
Cualquier persona que tenga acceso a internet puede consultar por sí misma los documentos de la Comisión Europea. Las directrices básicas en materia de financiación están recogidas en documentos como “Invertir eficazmente en educación y formación: un imperativo para Europa” [COM (2002) 779] o “Eficiencia y equidad en los sistemas europeos de educación y formación” [COM (2006) 481].

Estos documentos establecen que la viabilidad de las reformas pasa por la financiación privada. Para afrontar la reforma universitaria europea es necesario un “enfoque de asociación con las empresas y los particulares”. Además, hay que “concentrar la financiación en los ámbitos que pueden producir mejores resultados”.

Hay quien piensa que privatizar un servicio público implica que el Estado se desprenda totalmente de su responsabilidad, pasando a ser directamente asumido por una empresa. Esto sería un arquetipo de privatización pura o total. Sin embargo, el concepto de privatización designa una amplia gama de instrumentos de gestión y organización del servicio. Según Gomá y Brugué (Algunas Matizaciones en relación a la privatización de los servicios públicos. Cuadernos de Relaciones Laborales, nº 8, UCM, 1996, págs. 15, 16), la privatización puede definirse como la “reducción del rol del Estado y la transferencia de algunas de sus funciones a instituciones privadas”.

En este sentido, podemos señalar tres modos de privatización que están ya ampliamente extendidos en la administración española, supuestamente pública, y de forma especial en la educación universitaria:

1.- La introducción de competitividad en los servicios “públicos” subcontratándolos a empresas privadas (copisterías universitarias, servicios de limpieza, servicios de seguridad) y/o introduciendo técnicas de gestión privada (ranking de universidades, financiación competitiva otorgando más recursos, por ejemplo, a aquellas universidades cuyos graduados monten empresas propias).
2.- La prestación privada del servicio y los convenios de colaboración con empresas, pero manteniendo el control por parte de una autoridad pública. Por ejemplo, las cátedras-empresa (con las que las empresas se ahorran el dinero de formación de sus futuros empleados) o las Becas-préstamo (préstamos que los bancos Santander, Caja Duero o Popular Español conceden a los estudiantes y sobre los cuales ahondaremos más adelante).
3.- Colocar a la administración como un actor más en el mercado. Aquí podríamos incluir la proliferación de universidades y títulos privados (en el Estado español hay 50 universidades públicas y, ya, 27 privadas).

No es que la universidad sea pública y ahora vaya a ser privatizada; es que ya es semi-privada. Se viene produciendo un desmantelamiento gradual y por partes de la universidad pública, tendencia que es legitimada y acelerada por el proceso de Bolonia.

¿No son buenos ejemplos de privatización los Consejos Sociales y la ANECA, ambos introducidos por la LOU?

La ANECA es una fundación estatal cuya creación se recogía en el artículo 32 de la LOU y en las sucesivas “declaraciones de Bolonia” (Sorbona, Bolonia, Praga, Berlín, Bergen y Londres). Según el Real Decreto 13/93, la ANECA tiene importantes funciones relativas a la aprobación de los Planes de Estudio: si un plan no supera su veredicto, pierde su validez legal. Según leemos en la propia página web de la ANECA, su Consejo Asesor está formado por personalidades del mundo “académico, profesional y empresarial”. ¿Cómo es posible?

Los Consejos Sociales, por su parte, son definidos por el artículo 14 de la LOU como “el órgano de participación de la sociedad en la universidad”. Tienen importantísimas funciones, como aprobar los presupuestos de cada universidad. Sin embargo, un Consejo Social está compuesto en su mayor parte por “personalidades de la vida cultura, profesional, económica, laboral y social” designados por la Comunidad Autónoma. En la práctica, la mayoría de estas personalidades son políticos y empresarios. Por ejemplo, el Consejo Social de la Universidad Complutense de Madrid cuenta con empresarios de El Corte Inglés, Fundación Caja Madrid, Telefónica o MAPFRE, entre otras empresas (http://www.ucm.es/info/ucmp/pags.php?tp=Principal&a=directorio&d=0002… y el de la Universidad de Sevilla, además de contar con el Secretario General de la Confederación de Empresarios de Sevilla, tiene representantes de Caja Sur, Inmobiliaria del Sur, Inés Rosales S.A., Fundaciones Caetano S.A, etc (http://www.institucional.us.es/consejosocial/index2.php).

No creo que sea necesario extenderse más sobre la cuestión de la privatización. Hemos aportado datos que la Gaceta Universitaria jamás publicará; ya se encargará la célebre “libertad de expresión” de que nunca aparezcan allí. ¿Acaso los estudiantes no han notado nada raro en la proliferación de Bancos Santander por todas las universidades de la geografía española? ¿Acaso no viene ya el propio carné universitario con el logo del Santander? ¿Por qué ninguna de las 100 preguntas alude a la subida de tasas? Resulta demasiado obvio para cualquiera que pague matrículas, ¿no?

¿Acaso no se nota también algo raro en este artículo gacetero, que estrangula las palabras y hace piruetas con ellas a fin de justificar Bolonia como sea? En la pregunta 4 se nos dice que Bolonia no son “normas obligatorias”, pero en la pregunta 8 leemos lo que ya sabíamos: “Las competencias en Educación Superior corresponden a cada Estado”. Entonces ¿dónde está el mérito? Las Comisiones Europeas no dictan normas obligatorias sencillamente porque no pueden hacerlo, ya que carecen de las competencias legales necesarias. Igualmente esto se contradice con la pregunta 20 (“¿Es posible que se establezca una prórroga?”), a lo que se responde lacónica y autoritariamente “No”. Vaya… ¿ni siquiera aunque ganara las elecciones un partido que así lo deseara? Pero todo esto para luego volver a desdecirse en la pregunta 80: “¿Sería posible una paralización?”, a lo que responden “Es posible, pero sería un error”.

En fin. También llama la atención, frente a las respuestas tajantes que hemos visto, la vaguedad de otras. Por ejemplo: “¿Las prácticas serán remuneradas? Depende de los convenios” (64) o ¿”Se aumentarán las becas? Sería conveniente” (87) o “¿Becas y créditos son excluyentes? Deberían ser opciones distintas de un sistema integrado” (89). ¿Depende? ¿Sería? ¿Deberían? Contrastan con el “no” de antes o con el ofendido “de ningún modo” que tan extensamente hemos rebatido. Estas respuestas no les vinculan a nada, ni tienen apoyatura en un solo punto de uno solo de los decretos o leyes que adaptan Bolonia en España. Más bien parecen un modo de escurrir el bulto, sin quedar del todo mal. Pero Bolonia sería precisamente una buena reforma si estableciera, por ejemplo, la obligatoridad de que las prácticas sean remueradas y la obligatoriedad de aumentar las becas. Sin embargo, lo único obligatorio es privatizar. Lo demás, dios dirá: eso es Bolonia.

Por cierto, en el “Informe Universidad 2000”, de la Conferencia de Rectores, informe tan tristemente famoso como su no tan triste autor Josep M. Bricall, se lee lo siguiente: “Otra solución a este tipo de problema consiste en ofrecer un préstamo con devolución condicionada a la renta (o préstamo-renta). Por ejemplo, a partir del próximo curso, está previsto que el Reino Unido financie a sus estudiantes únicamente a través de préstamos-renta, eliminando totalmente las becas.” (Pág. 271) “Como tendencia general y según la experiencia internacional se recomienda, pues, la utilización prioritaria de las becas (…) en los primeros años. En cambio, en los ciclos posteriores se puede ofrecer ayuda financiera en forma, prioritariamente, de préstamos-renta.” (Pág. 276) Pues mire, señor Bricall, gracias por aclararnos que no es paranoia si de verdad te persiguen.

Siguiente trola. En la pregunta 73 se nos dice que los estudiantes que se manifiestan contra la crisis “simplemente reaccionan a la sensación de crisis y alarmismo”. ¿Había también crisis en el año 2000 cuando se elabora el Informe Bricall? ¿Y en el 2002, cuando la LOU? Recuerdo manifestaciones multitudinarias. ¿Será que los estudiantes tenían las dotes adivinatorias del mismísimo Rappel y sabían que 7 años después estallaría una crisis? En la misma pregunta 3, a la que ya hemos aludido, reconocían que Bolonia se firmó en 1999. ¿Por qué entonces esta burda manipulación con las fechas? ¿Todo vale para engañarnos? Qué poca decencia, por dios…

Sigamos un poco más con el engaño. Según la pregunta 16, el objetivo de Bolonia es “la movilidad de estudiantes, titulados y profesores”. En la 67, leemos que Bolonia ayudará a los estudiantes Erasmus en el extranjero, ya que “favorece el reconocimiento de los créditos realizados en otra universidad al realizarse bajo el sistema ECTS”. Esto es un despropósito tan grande que mueve a la risa. Vamos a ver, cualquiera que haya estado de Erasmus sabe que eso ya podría hacerse. Bastaría con establecer una tabla de correspondencias, para que se supiera exactamente qué asignaturas españolas se reconocen con otras extranjeras. Por un módico sueldo o bequita, cualquier estudiante Erasmus podría realizar, bajo supervisión, estas tablas. Pero es mucho mejor dejar que la cosa siga funcionando mal para justificar así esta reforma, que esconde una privatización encubierta, pero que solucionará ese solo problema. Nadie dijo que fueran tontos.

¿El objetivo es la movilidad? ¿Un Consejo Social o una ANECA sin empresarios impedirían la movilidad? ¿Una financiación no ligada al número de empresas creadas (ergo no marginadora de las humanidades) impediría la movilidad? ¿Impediría la movilidad que no se produjera la transferencia masiva de fondos públicos a manos privadas que suponen las becas-préstamo? (Si después de 15 años estás tan muerto de hambre que, pese a la carestía de la vida, no cobras aún 22 mil euros anuales, no tienes que devolver la beca ni sus intereses: el Estado asume la deuda y se la paga al banco. Vaya chollo.) ¿Impediría la movilidad que el Estado te prestara directamente ese dinero, sin la divina intermediación de Emilio Botín, casi tan omnisciente como Dios en nuestras universidades?

Podría seguir, punto por punto, rebatiendo con la ley en la mano cada mentira de la Gaceta Universitaria. No me interesa. Ya lo he hecho demasiadas veces, y el artículo se alarga. Creo que ha llegado el momento de cambiar de perspectiva. En esta batalla, son invencibles. Si nosotros llegamos a 500 lectores, ellos sacarán 50 mil de sus manipuladoras gacetas editadas por Pedro J. Por ahí no hay nada que hacer.

En la editorial de este número, leemos que “debería ser obligación de todo universitario informarse previamente, estudiar el tema” y que, si a alguien no le ha quedado todavía qué es Bolonia y tiene alguna pregunta, puede escribir a estudian@unidadeditorial.es . Yo quiero animar a todos los lectores a que les escriban y les hagan una simple y llana pregunta: “¿Cómo podéis ser tan sinvergüenzas?” Yo al menos pienso hacerlo ahora mismo.

Pero así tampoco conseguiremos nada. Hay que seguir yendo clase por clase, alumno por alumno, informando a nuestros compañeros de lo que se nos viene encima. ¿Sería posible, cuando depositen la pila de nuevas gacetas, introducir en cada una un panfleto que explique por qué son unos mentirosos? ¿O sería mejor secuestrar el cargamento entero y reciclarlo debidamente? ¿Tal vez sacar nosotros una contra-gaceta alternativa?

Si eres estudiante, te animo a que acudas a los grupos de trabajo o asambleas que existan en tu facultad. Allí podremos discutir estas u otras ideas. Necesitamos unirnos y salir a la calle contra las privatizaciones. No hay otro camino.

Manuel Muñoz Navarrete

¿La Universidad de Sevilla debe seguir financiada y tutelada por el Banco Santander?

Publicado en Educación el Enero 8, 2009 por noaboloniahistoria

El objetivo de este artículo es desvelar ante la comunidad universitaria la verdadera cara del Banco Santander y su cinismo al propiciar conflictos armados y socioecológicos, y querer, al mismo tiempo, convertirse en impulsora de la Universidad “pública”. Asimismo, dejar ver el camino que la Universidad de Sevilla está siguiendo con el acercamiento a empresas, representadas en el Consejo Social, con, igualmente, negocios armamentísticos y que explican la aparición de vías de investigación o contratos como el recientemente aparecido con el Ministerio de Defensa y EADS. Después de conocer estos hechos, el principal objetivo debe ser continuar investigando y denunciando las corporaciones y holdings que financian y guían nuestra Universidad, así como exigir al rector, y al resto de autoridades académicas, que expliquen esta situación y rompan los vínculos con estas entidades tan lejanas del espíritu universitario.

Que existe un vínculo entre la Universidad de Sevilla y el Banco Santander es algo evidente. Los logos, los cajeros, las sucursales o los contratos firmados no hacen más que mostrarnos el interés de las autoridades académicas, los políticos y, ni que decir tiene, el propio banco, por introducir una empresa boyante en la dirección financiera de las universidades del Estado, y especialmente en la de Sevilla. Esta situación, que puede ser rechazada al entenderse que se trata de la privatización o mercantilización de un servicio que en teoría debería ser público, se vuelve intolerable y denunciable cuando nos acercamos a la realidad del grupo del Banco Santander.

BANCO SANTANDER

El Banco Santander procede de la fusión realizada entre el Banco Santander, y el Banco Central Hispano (BCH) en el año 1999. Hasta agosto de 2007, su denominación social era Banco Santander Central Hispano, más conocido por sus iniciales, BSCH. El día 13 de ese mismo mes, se cambió dicha denominación por la actual de Banco Santander.

El Banco Santander es un gigante bancario a nivel europeo y mundial, que se deja ver con diferentes nombres: Grupo Santander, Vista Capital o, en el ámbito universitario, Universia. El Banco Santander se ha ido ganado un hueco en las actividades financieras a nivel internacional, con 66 millones de clientes y multitud de sucursales y empresas derivadas de la matriz en gran parte de América, Europa, y el resto de los continentes. Solo por citar algunas de sus últimas operaciones, en el periodo 2004-2008 ha conseguido ser propietario del Sovereign Bank (estadounidense) y el Abbey (británico), ha adquirido las sociedades financieras Bradford & Bingley y Alliance & Leicester y ha comprado la división de crédito al consumo del Royal Bank of Scotland (RBS). Su importancia, siendo el primer banco europeo, la 58ª empresa a nivel internacional y el 15º banco mundial, reside en los diversos casos de inversiones de dudosa reputación y de violación de derechos de la humanidad y contra el medio ambiente, como más adelante analizaremos.

Su línea en cuanto al mantenimiento de imagen de banco moderno y con futuro se basa en tres aspectos: las relaciones con los grupos de interés -clientes, accionistas, empleados y la sociedad-, la protección del medio ambiente y, muy especialmente, la colaboración con las Universidades. Es fácil relacionar en el discurso de “Compromiso Social” del banco, las palabras: “Transparencia y claridad”, “crecimiento sostenible”, “acción social” o “desarrollo de la sociedad y del entorno”. Sin embargo, un simple vistazo a sus operaciones bursátiles y a su política en diversos planos sociales nos permite ver cómo estos eufemismos no son más que palabras huecas.

- Acción Social: El compromiso de esta rama es “Desarrollar iniciativas acordes con las necesidades de cada región con la participación directa de clientes y empleados”. Los ejes de esta política son: los proyectos de desarrollo educativo, de cooperación al desarrollo y de coparticipación. Todos estos proyectos tienen como objeto ayudar al desarrollo del Tercer mundo, ofreciendo educación y servicios. Sin embargo, esta acción suele venir acompañada de participaciones en empresas locales de estos países, apoyando a empresas que explotan, acosan o entorpecen el desarrollo de comunidades, como denuncia el “Informe Santander” publicado en la página finanzas éticas y redactado y elaborado por SETEM (federación de ONG de solidaridad internacional) [1] Esto deja ver la hipocresía del banco, especialmente en Brasil, donde financia empresas que esquilman el territorio y las economías de poblaciones locales, mientras hace una política de “acción social” del tipo: donar ropa de invierno a instituciones de ayuda a familias desfavorecidas o donaciones en dinero a instituciones sociales gracias a las aportaciones de sus clientes.

Asímismo, es paradójica la situación en la que se encuentra el banco en materia de derechos laborales. Así, en el estado español, hace tan sólo unas semanas, UGT convocó concentraciones ante todas las oficinas del Banco Santander para reivindicar que se cumpla el Convenio Laboral y acaben las jornadas de 12 horas que se están aplicando actualmente en las oficinas del banco, así como la imposibilidad de esos trabajadores de combinar vida laboral y personal[2]. Otros informes ponen de relieve la violación sistemática de los derechos laborales y sindicales de los trabajadores en el Grupo Santander fuera de Europa, en Latinoamérica, aprovechando la impunidad que les ofrece países con menos garantías sindicales que en España. A pesar de que en su memoria de sostenibilidad[3] apunta el respeto que tienen a las organizaciones sindicales de los trabajadores, en Chile, por ejemplo, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT afirmó en abril del 2007 que el Banco Santander es considerado una de las empresas líderes en prácticas antisindicales en el país, tal como lo ha revelado la Dirección del Trabajo[4]. En ese mismo país, trabajadores de la filial del grupo Santander, Santander Banefe Multinegocios, han necesitado hacer en el pasado mes de octubre una huelga de 30 días, con 6 días de huelga de hambre y pasando multitud de trabas para conseguir que se respetaran sus derechos sindicales y laborales[5].

- Medio Ambiente: El compromiso del grupo a este respecto es: “Desarrollar iniciativas que apuestan por la protección, conservación, recuperación del medio ambiente y el desarrollo sostenible, con la participación activa de clientes y empleados”. Las pautas que se marcan a este respecto son: Control de consumos; formación, sensibilización, promoción y certificación; análisis medioambiental de las operaciones de crédito a clientes; productos y servicios financieros para la mejora del medio ambiente; y financiación de proyectos de energía renovable. En estas pautas, se invierten esfuerzos en aplicar energías limpias, ahorro energético, replantación de árboles, medidas sociales para paliar efectos del cambio climático y de las grandes multinacionales en vertidos, destrucción medioambiental, etc.

Esta tarea, positiva de forma abstracta, es, sin embargo, insuficiente y falsa, al estar invirtiendo y participando en esas grandes empresas que provocan los desastres que luego intentan impedir con simples parches sociales. Así, sus propias empresas y negocios rompen esta buena intención, sobre todo en Latinoamérica. De nuevo es en Brasil donde su hipocresía vuelve a destacar, ya que su actividad en pos del medioambiente consiste en el reciclado de papel, mientras que ha gastado y desviado millones de dólares para ampliar el capital o salvar de la quiebra a grandes empresas papeleras que van destruyendo poco a poco la selva amazónica brasileña[6]. SETEM ha denunciado las limitaciones que tienen las políticas de Responsabilidad Social Corporativa del BBVA y el Santander ya que ambos bancos están directamente implicados en financiar proyectos en regiones amazónicas de Perú y Brasil que destrozan zonas con alto valor ecológico y de biodiversidad y que ponen en peligro el futuro de 182.400 personas, muchas de ellas indígenas.

Asimismo, es curioso y paradójico comprobar cómo la empresa CESCE, Sociedad Anónima de gestión integral del riesgo comercial, mayoritariamente de capital español y donde el Banco Santander tiene especial participación, y que ha sido acusada de financiar exportaciones de armas, sea la impulsora del proyecto EcoCheck (de impacto medioambiental) mediante el cual se “certifica” que las empresas clientes del Banco Santander no contaminan el medio ambiente y son “ecológicas”.


Gracias a esta campaña de denuncia el 16 de diciembre de 2008 Europa Press anunciaba que el Banco Santander no participará en la segunda fase del Complejo Río Madeira, en Brasil, ya que este proyecto ponía en peligro tanto a los indígenas como al ecosistema de la zona.

- División Global Santander Universidades: El compromiso es el de “Apoyar a la Universidad y sus colectivos para lograr sociedades más abiertas, equilibradas y competitivas”. Es una de las bazas más importantes del Santander en materia de compromiso social. Es un programa único en el mundo, y que está monopolizando desde hace más de 10 años. Así, desde 1996, el Grupo Santander ha ido construyendo una alianza estratégica con numerosas universidades, mediante diversas herramientas, sólo un año después de que la OMC (Organización Mundial del Comercio) firmara el Acuerdo General de Comercios y Servicios, con el fin de liberalizar el comercio de servicios y apartar la financiación pública de ellos[7].

El Banco Santander tiene 623 convenios de colaboración con instituciones de educación superior de España, Portugal, Reino Unido, Rusia, Estados Unidos y nueve países de América Latina. En el 2008, sus objetivos fueron encaminados a ampliar su acción y convenios con universidades latinoamericanas, de EEUU, Gran Bretaña, Rusia y China. Así, en el año 2007, invirtió 89 millones de euros en universidades de todo el mundo. Desde 1996, ha invertido 492 millones de euros, lo que le permite actualmente tener gran cantidad de programas de becas, crear sociedades de riesgo desde universidades, parques tecnológicos, así como hasta 42 cátedras de investigación (centradas en la sostenibilidad). Asimismo, cuenta con la red virtual Universia, con 1.070 universidades iberoamericanas socias, de la que actúa como mecenas, aportando el dinero necesario para esta iniciativa que partió de 31 universidades españolas y el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) en el año 2000.

Las líneas que marcan su implantación en las universidades se basan en la entrega de becas, destacando la movilidad y las prácticas formativas en los bancos del Grupo (hasta 4.000 universitarios hacen estas prácticas), en el fomento de la innovación, siendo uno de los “principales retos la introducción de las tecnologías de la información, la investigación orientada a transferirse al sector productivo; a la creación de empresas de origen universitario, y al desarrollo de una cultura emprendedora.”; así como la transferencia de conocimiento, “que tienen como objetivo convertir los resultados de la investigación en empresas y ayudar a los universitarios a ser empresarios.”. Como vemos, el conocimiento en sí pierde consistencia ante la importancia del sector empresarial y productivo capitalista.

Los ejes de acción de su colaboración, tal como muestra su Memoria de Sostenibilidad del año 2007 son: DOCENCIA: Creación de cátedras; programas de formación de profesores y doctorandos; programas de becas para el acceso a estudios y de movilidad nacional o internacional de estudiantes; desarrollo de programas docentes online. INVESTIGACIÓN: Programas de becas para la formación y especialización de investigadores; ayudas a centros y equipos de investigación. TRANSFERENCIA DE CONOCIMIENTO: Proyectos de investigación para su futura transferencia al sector productivo; desarrollo de incubadoras de empresas de origen universitario; premios a la innovación y a emprendedores. RELACIÓN UNIVERSIDAD-EMPRESA: Sociedades de capital riesgo; parques científicos; foros universidad-empresa. SERVICIOS FINANCIEROS: Oferta de servicios financieros en condiciones preferentes; oficinas bancarias universitarias. INTERNACIONALIZACIÓN DE LA UNIVERSIDAD: Creación de redes de cooperación universitaria; programas docentes y de investigación Internacionales; creación de la Red Universitaria Iberoamericana para la Incubación de Empresas. GESTIÓN UNIVERSITARIA: Desarrollo de software específico para la gestión universitaria; difusión de las tecnologías de la información en la Universidad (campus virtuales, aulas informáticas y digitalización de fondos bibliográficos); tarjeta “Universitaria Inteligente”.

En Andalucía, su presencia se hace patente en todas las universidades, habiendo renovado o confirmado su contrato recientemente con una nueva inversión que no hace más que atar la Universidad, cada vez menos pública, a esta empresa privada. Así, en Málaga el pasado octubre del año 2006; en Granada a partir del 2002 y ratificado con sucesivos convenios; en Cádiz igualmente desde el 2000 y creando nuevos vínculos en los años sucesivos; en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (UPO) en el 2005 o en Sevilla, firmado en el 2002 y renovando hace unos meses un acuerdo de financiación de la empresa bancaria en la institución universitaria[8].

Toda esta inversión y actuación del grupo Santander, no es, lógicamente, gratuita; sino que ofrece al grupo una oportunidad única, enmarcada en las reformas de los Planes de Bolonia, de ofrecer sus productos a jóvenes y de colocar a sus empresas asociadas en el mercado universitario, posicionándose en materia financiera donde debería estar el Estado, quien se aleja para recortar gastos.

NEGOCIO ARMAMENTÍSTICO

Como hemos podido ver, de forma indirecta y sin conocer todos los datos que podrían esconder una realidad todavía más cruda, el banco Santander no es ni un banco respetuoso con el medio ambiente, ni con sus trabajadores ni con las sociedades donde se asienta.

Este negativo panorama se incrementa cuando ahondamos en sus clientes y unos “grupos de interés” que deja ver a qué realidades apoya el banco que se está convirtiendo en mecenas de nuestras universidades. Estos no son ni más ni menos que grandes empresas de armas y corporaciones que sostienen los grandes conflictos bélicos del planeta. Así, impulsan la creación de productos como bombas de racimo, espoletas, explosivos; o incluso facilitan y participan en el crédito a la exportación de armas, fomentando la compra-venta de armas por todo el mundo[9].

Días después de que en el 2007, 46 países, entre ellos España, firmaran la declaración de Oslo que se compromete a impulsar en 2008 la prohibición mundial del uso, venta y producción de bombas de racimo, diversas ONG como Handicap International y Human Rights Watch, aseguraban que BBVA y Santander, entre otros, financian a compañías que fabrican este tipo de armas, ofreciendo créditos por 10.000 millones de euros a fabricantes de bombas de racimo entre 2004 y 2007.[10]

Entre los productores mundiales de bombas de racimo se encuentra el consorcio europeo EADS. Un portavoz del Santander confirmó a la agencia Efe que participó en esta operación de financiación, aunque, claro está, quiso aclarar que “EADS es un consorcio de aviación europea que tan sólo dedica una porción de su volumen de negocio a la industria militar” y que “también participa” en esta compañía el gobierno español, junto al francés y alemán.[11] Es decir, que hay más culpables…

Empresas como CESCE (participada en un 20,40% por el banco), Indra Sistems (en un 0,92%) o Expal-Maxam (en un 23%), reciben dinero del Banco Santander, bien directamente, bien indirectamente a través de Vista Capital, la sociedad de capital riesgo en la que participan por igual y al 50% el grupo Santander y Royal Bank of Scotland. [12]

CESCE (Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación) es una “Agencia de Crédito a la Exportación” que, a pesar de su política de privacidad y confidencialidad, se ha podido demostrar que ha financiado la venta de armas a Ecuador o Irak (en su “reconstrucción” por los EEUU). Según el proyecto ECA Iberia, observatorio de las actividades de esta agencia, las actividades del CESCE en este terreno responden a la voluntad política de apoyar y subvencionar con dinero público, pero de forma encubierta, el sector de la industria de armamento. Para más información sobre lo que supone la política de CESCE y de las ECAs: http://justiciaipau.org/centredelas/print.php?sid=422

Expal (Explosivos alaveses S.A.) es la cabecera de la división de defensa de la empresa Unión Española de Explosivos (UEE), renombrada con el nombre de Maxam. Está especializada en la realización de toda clase de explosivos: bombas de racimo, detonadores, carcasas, espoletas, bombas de aviación, munición de artillería naval, etc. Uno de sus principales clientes es el Ministerio de Defensa[13] y, en la política exterior, destaca el hecho de que, entre 1991 y el 2003, haya vendido unos 20 millones de euros en armas a Israel[14].

En mayo de 2008 Greenpeace realizó una acción en las instalaciones de la armamentística Expal para denunciar que fabrica bombas de racimo y colocaron en su fachada una gran pancarta que decía: “Expal vende bombas de racimos que mutilan”. Se da el hecho de que este tipo de armamento tan cruel para la población civil fue lanzado por el ejército de Israel en el Líbano en el año 2006[15].

Por su parte, Indra Sistemas es una multinacional de capital español, centrada en las tecnologías de la información, entre las que se incluyen tecnologías bélicas. Simuladores de vuelo, sistemas de tiro, defensa electrónica o participación en la fabricación de aviones, blindados, fragatas o submarinos, se encuentra entre sus aportaciones a la industria armamentística internacional[16]. Indra, a su vez, participa con el 40% de las acciones en la compañía Inmize Sistemas S. L.[17], el más importante fabricante europeo de misiles guiados y de defensa aérea.

Las relaciones interconectadas entre entidades financieras como el Banco Santander o el BBVA y las empresas armamentísticas y tecnológicas son asombrosas y darían pie a un estudio mucho más pormenorizado.

CONSEJO SOCIAL: UN EJEMPLO DE LA INSERCIÓN DE INTERESES EMPRESARIALES EN LA UNIVERSIDAD: INDUSTRIA ARMAMENTÍSTICA.

El Consejo Social es “el órgano de gobierno universitario que garantiza la participación de la sociedad sevillana en la universidad.” El Consejo Social, según los estatutos de la Universidad de Sevilla[18], tiene competencias en el ámbito de la financiación, la supervisión de las actividades de carácter económico, planes de investigación y la relación entre los universitarios y su futuro laboral. Asimismo, tiene otras funcioness[19], entre las que destaca el informar favorablemente los expedientes de nuevos grados aprobados por el consejo de gobierno[20]. Este órgano esta compuesto por representantes de los alumnos, del Personal Docente e Investigador (P.D.I), del Personal de Administración y Servicios (P.A.S.), así como de personalidades políticas y representantes de sectores económicos (intereses sociales). Entre estas empresas, se encuentran Cajasol, Sadiel S.A., M.P. Corporación Industrial, Inmobiliarias del Sur, la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES), Fundiciones Caetano S.A., Inés Rosales S.A o el Parque Científico y Tecnológico Cartuja.[21] Por lo tanto, este grupo de empresas son las que deciden o “aconsejan” sobre financiación o futuras vías de investigación; mirando las triangulaciones ente algunas de estas empresas y el mercado armamentístico, es fácil entender por qué la Universidad de Sevilla ha acordado con el Ministerio de Defensa colaborar con EADS[22], segundo fabricante de armamento de Europa[23]. Así, podemos encontrar entre los clientes más importantes de Sadiel S.A. a EADS-CASA[24]. M.P. Corporación Industrial fue elegida en el año 2005 para participar en el proyecto del Airbus A400M por EADS-CASA[25]. Por su parte, Cajasol, que participa en un 20% en Sadiel S.A.[26], tiene el 10% en la empresa SACESA (participada también por EADS-CASA en un 13,20%), que fabrica componentes aeronáuticos, ensamblajes y paneles[27]; y además Cajasol participa en un 20% de Tecnobit, empresa dedicada a tecnologías y adiestramientos militares con un 85% de producción militar, y que recientemente ha firmado un contrato con el Ejército, teniendo entre sus clientes a EADS-CASA[28]. Como vemos, el Consejo Social no tiene mucho de social ni persigue ningún beneficio de la sociedad sevillana, a no ser que hablemos de los intereses de sociedades mercantiles.

UNIVERSIDAD DE SEVILLA Y BANCO SANTANDER

Como vimos, la Universidad de Sevilla, como casi el resto de universidades de Andalucía, colabora y tiene contratos con el Banco Santander desde el año 2002. Su implicación es clara: las tarjetas universitarias llevan, al ser costeadas por dicho banco, logos del banco, lo que ya ha causado las primeras protestas de la comunidad universitaria[29]; las oficinas y sucursales bancarias en los campus sevillanos se convierten en algo sistemático; la financiación de obras de remodelación de edificios así como de la construcción del Edificio Rojo de Biología; la ayuda a la creación de la Cátedra Luís Cernuda; ayudar a la incorporación de la Universidad de Sevilla en “I+D Unifondo”, destinado a financiar y consolidar empresas innovadoras que utilicen conocimientos y tecnologías desarrolladas en el ámbito universitario; la financiación de la digitalización de fondos bibliotecarios; el contrato firmado en 2003 entre la Universidad de Sevilla y el denominado entonces Banco Santander-Central Hispano es la prueba más que evidente de la apertura que la universidad hace a la entidad bancaria: en la cláusula primera, la US “se compromete a que su gestión financiera, la instalación de oficinas bancarias en el campus y la emisión de la tarjeta universitaria se realice en exclusiva a través del Banco Santander Central Hispano”[30]. A finales de septiembre del 2008, el banco Santander amplió su colaboración con la Universidad de Sevilla: han renovado la implantación de la tarjeta universitaria y han apostado por una ampliación de la colaboración entre ambas entidades, apostando por nuevas líneas de trabajo: el apoyo a la investigación desarrollada en la institución hispalense, la concesión de becas de movilidad para realizar estancias cortas en el extranjero, e iniciativas que acerquen al alumnado al mundo laboral.[31]

Que el banco Santander, como entidad financiera y bancaria, se deja guiar en exclusiva por motivos económicos, para los cuales no dudaría (si no se lograran parar en algún caso) en expoliar ecosistemas, fomentar la guerra y participar en negocios que vulneran derechos básicos de las poblaciones y tratados internacionales, puede demostrarse en este artículo que, como antes se apuntaba, no muestra toda la realidad global de la política y negocios del banco Santander. Que la colaboración entre banco y universidad en Sevilla es un hecho, en un marco de mecenazgo y financiación de actividades meramente burocráticas, pero también educativas, no escapa tampoco a los ojos de la comunidad universitaria, como tampoco el hecho de que esta colaboración, fomentada por la cada vez menor implicación del Estado en la educación (o mejor dicho, una implicación que oscila del lado más social y comprometido del Estado, a su lado empresarial y capitalista), va a ir aumentando progresivamente con la complicidad de los altos cargos de la universidad, dirigidos por el Consejo Social de la Universidad.

Que veamos bien el apoyo del Santander en la Universidad, aún pensando que lo hace altruistamente, obviando sus prácticas en el resto del mundo, es algo que ya no se justifica desde el punto de vista ético. Como tampoco se justifica que un órgano de tanta relevancia en las decisiones académicas y económicas de la Universidad de Sevilla como el Consejo Social esté compuesto por empresas y bancos que defienden y apoyan industrias armamentísticas, introduciendo a la Universidad en este sector. Ante esto, es necesario que la comunidad universitaria reclame la ruptura de las relaciones con este tipo de instituciones y grupos de interés, buscando una mayor autonomía y formas de financiación acordes a la función social que este espacio debe tener, espacio crítico y de conocimiento para el bienestar de la sociedad.

Sergio Almisas Cruz.

Alumno de la Universidad de Sevilla e integrante de los Grupos de Trabajo No a Bolonia.


Blanco inmaculado para recibir a los grados

Publicado en Movilizaciones el Diciembre 28, 2008 por noaboloniahistoria

El consejo de gobierno de la Universidad de Sevilla del 9 de diciembre suponía la segunda reunión en la que se aprobaban grados que pretenden implantar para el curso que viene. Tras los 19 grados aprobados en el primer consejo de gobierno de estas características el 20 de noviembre, el del 9 de diciembre dio luz verde a los grados de Química, Psicología, Geografía y Gestión del Territorio, Historia, Historia del Arte y Farmacia.

Desde el encierro de geografía e historia, el viernes anterior, se decidió hacer una performance para denunciar la aprobación de dichos grados, como ocurrió con el anterior consejo de gobierno. Esta vez consistió en vestirse de blanco (cara pintada de blanco, incluido) y concentrarse a las puertas del rectorado para informar a la gente lo que estaban aprobando a puerta cerrada. El alto dispositivo de seguridad (unos seis seguratas y un complejo sistema de vallas para impedir cualquier intento de…¿entrar?, ¿taponar la entrada?…quien sabe, como mínimo para escarmentar) se vio “atacado” por un grupo de estudiantes sentados en el suelo, vestidos de blancos y con pancartas alusivas a la muerte de nuevas licenciaturas y a la negativa del rector de un abrir un debate público sobre la implantación del proceso de Bolonia en la hispalense. Asimismo, teniendo como base precarios instrumentos musicales, comenzó un recital de villancicos navideños trucados en los que se denunciaba la privatización de la universidad o el ataque que sufren los estudiantes con el Plan Bolonia.

Esta concentración-performance, derivó en un recorrido por el edificio del rectorado (facultades de filología, derecho y geografía e historia) a ritmo de los villancicos. Tras recorrer las facultades, el cortejo se dirigió a la avenida de la Constitución y a Plaza Nueva, sacando a la calle la problemática y explicando a los sorprendidos viandantes el por qué de la protesta.

Unas fotillos que valen más que mil palabras:

Amplio dispositivo de seguridad "para nada"...

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Criminalización y ataques al movimiento contra Bolonia en la US: ¡Ni románticos ni simpáticos!

Publicado en Movilizaciones el Diciembre 27, 2008 por noaboloniahistoria

En este nuevo curso, con la mayor movilización estudiantil desde la LOU, la represión y criminalización se ha multiplicado: en primer lugar, convocatoria de un consejo de gobierno para aprobar los primeros 19 grados sólo una semana tras la manifestación del 13 de noviembre…ese mismo día (20 de noviembre), cierran el rectorado (hasta la actualidad…) debido a una posible ocupación por parte de alumnos del movimiento “No a Bolonia” (información que llega al rector mediante el reenvío de un acta de los grupos de trabajo). La versión oficial: los estudiantes encerrados durante el día anterior y en la facultad de geografía e historia ponen en peligro la seguridad del rectorado (¡Sí!, al lunes siguiente comenzó el encierro en la facultad de geografía e historia). La versión más íntima y personal: la vicerrectora de estudiantes se queda callada y con cara de circunstancia cuando una compañera le pregunta si podía mostrar en qué reglamento de la universidad pone que se pueda cerrar a cal y canto el rectorado sin que hubiera ningún peligro.

El 2 de diciembre se aprobaron en una junta de facultad los grados de historia del arte, geografía e historia, sin que fueran avisados en tiempo ni formas los representantes de los alumnos y por lo tanto, celebrada de manera ilegal. concentración 2 de diciembreAnte esta perspectiva, se organizó una concentración en la que ya desde el principio se veía como se les iba a gastar el decano: dos cámaras de videovigilancia ilegales (no señalizadas) a la entrada del aula donde se realizó la junta y no menos de 7 seguratas. Fue en este acto cuando unas bolas de papel lanzadas a los representantes de la comunidad universitaria que aprobaron los grados abrieron la vía de la criminalización del movimiento contra Bolonia: ese mismo día ya corren rumores de que se han arrojado piedras a los profesores que votaron el grado y días después, el 5 de diciembre, se afirmaba en los medios de comunicación que los estudiantes arrojaron “bolas de papel mojado con piedras en su interior”…¡imaginación al poder!

Asimismo, el rector anunció por medio de un comunicado en Europa Press que tomaría medidas contra las acciones violentas de los “anti-Bolonia”, para lo cual se ayudaría de las imágenes de las cámaras de seguridad. Por acciones violentas Luque se refería a impedir el acceso a miembros del consejo de gobierno el día 20, así como las agresiones físicas y verbales del consejo de facultad del día 2. Mientras tanto, la aprobación de los grados y los claustros seguían su curso, así como la campaña de desprestigio y criminalización por parte del rector. Y es que en esos mismos días, la petición de algunos rectores del estado al ministerio de Ciencia e Innovación de apoyo ante el problema de las movilizaciones estudiantiles, llegaba en forma de promesa de la ministra Cristina Garmendia de iniciar una campaña de información sobre el EEES (Espacio Europeo de Educación Superior).

Los dos últimos claustros de la Universidad de Sevilla han demostrado como el rector sigue aislándose y mostrándose hermético a cualquier diálogo con los estudiantes. Mientras que en la aprobación de más grados (entre ellos los aprobados de geografía, historia e historia del arte) en el claustro del 9 de diciembre, la entrada del rectorado amaneció con un sistema de vallas de seguridad, en el claustro del 16 de diciembre, en el que se habló de la implantación de Bolonia y el EEES en la US (de nuevo tratando el tema en privado) el edificio de las facultades de psicología, filosofía y pedagogía amaneció con medidas de seguridad compuestas por los incombustibles seguratas y cámaras de seguridad. Al finalizar, el rector reiteró ante la prensa su defensa del Plan Bolonia, la universidad pública y las humanidades y su negativa a abrir un debate público, por representar el movimiento tan solo el 0,1% del estudiantado.

Estos ataques y desprestigios no hacen más que mostrarnos que vamos en buen camino y empezamos a escocer a los rectores y decanos, cuando su única forma de intentar alejarnos del alumnado y callarnos es criminalizarnos, meter miedo y seguir en sus campañas de desinformación e intoxicación mediática.

Nuevo fanzine…ya está en la calle el número 2

Publicado en Proceso de Bolonia el Diciembre 12, 2008 por noaboloniahistoria

“Coincidiendo con el encierro llevado a cabo en la facultad de Geografía e Historia por estudiantes de dicha facultad,  durante los días 24 al 28 de noviembre, desde la asamblea del encierro se decidió dar continuidad al fanzine y proseguir con el segundo número, con el fin de continuar llevando a las aulas el debate sobre Bolonia y su implantación, ya con los nuevos proyectos de grado sobre la mesa y con el problema de la posible desaparición de Antropología, así como la petición de un debate público con el rector.”

Enlace aquí y en la página “FANZINE-Rectorado

¡¿Te vienes al encierro, o qué?!

Publicado en Movilizaciones, facultad geo-his el Noviembre 29, 2008 por noaboloniahistoria

Tras la primera semana de encierro, continúa la protesta. El jueves 27, en la asamblea mantenida en el Aula V de la Facultad de Geografía e Historia durante el encierro, se decidió continuarlo para seguir protestando contra lo antidemocrático de la implantación de Bolonia, exigiendo un debate público con el rector, denunciando la posible desaparición de Antropología y siguiendo con las protestas por el cierre del rectorado.

las comisiones se pusieron a trabajar de inmediato y ya tenemos programación para las cuatro noches.

Lunes 1
8-9′30: Película: “La vida de Bryan”
9′30-10′30: Cena
10′30-12: Video Forum
- “La revolución de los pingüinos” es un documental del joven realizador Jaime Díaz Lavanchy sobre la revuelta estudiantil ocurrida en Chile en el año 2006. Jaime Díaz ha estado grabando las asambleas, discusiones y protestas callejeras desde sus comienzos, en el final del otoño del 2006. Su visión del proceso es muy cercana, estuvo en los incidentes, en las demandas, en las tomas, y se ha ganado la confianza de los adolescentes. Una bulliciosa secuencia en el interior de la Cámara de Diputados es el cierre de un interesantísimo documental lleno de fuerza y esperanzas. (7 min)
- Jornadas de lucha 5 y 6 de Marzo 2008 SEVILLA NO A BOLONIA (26min)
- Lucha estudiantil 13 de Noviembre 2008 (6min)

Martes 2
7-9: Mesa redonda a cargo de profesores de Historia: Fernando Lozano (Historia Antigua) y Francisco José (Prehistoria y Arqueología).
9-10: Cena
10-12: Elaboracion de una tabla de reivindicaciones de nuestra Facultad.

Miércoles 3
8-9: Taller estatutos. En el sentido de conocer nuestros derechos como universitarios y las cosas mas básicas sobre asambleas, elecciones, etc.
9-10: Cena
10-12: Taller de caretas. Elaboración de caretas para el acto de los profes en contra del Santander al día siguiente en el rectorado.

Jueves 4
8-9: Terminar Tabla Reivindicativa
9-10: Cena
10-12: Taller de CONSIGNAS/CANCIONES. En un ambiente mucho mas distendido crear letras reivindicativas al son de la música.

¡¡¡Acude y participa!!!

Cumplimos una semana de encierro

Publicado en Movilizaciones el Noviembre 29, 2008 por noaboloniahistoria

Tras la primera semana de encierro, ya se han programado nuevos encierros en otras facultades y la continuación del mismo en geografía e historia para la semana que viene. La principal reivindicación ha sido el poder tener un debate público con el rector, petición a la que la vicerrectora de estudiantes se negó el jueves 20.

Este encierro, que venía a materializar la propuesta salida de la Coordinadora Andaluza de Estudiantes (CAE) del pasado 8 de noviembre, y del encierro llevado a cabo a nivel de toda la Universidad de Sevilla (US) y la Pablo de Olavide (UPO) el mismo jueves 20, tomaba mayor consistencia ante el cierre del rectorado, que dura ya más de una semana desde que el jueves 20 por la mañana cerraran todas las entradas al recinto rectoral, impidiendo así la entrada a la Biblioteca general de la Universidad o a las oficinas que se encuentran dentro.

Asimismo, el peligro de desaparición de Antropología, al no entrar en los planes de grado ni de posgrado, ha fomentado que estudiantes de antropología se unieran al encierro y trabajaran con el fin de informar de todo ello al alumnado.

El encierro se planteó “a la japonesa”, estudiando Bolonia e informando por la noche, encerrados, y yendo a clase durante el día, intentando atraer a más alumnos y organizando las actividades de por la noche.

Las cuatro noches que se han encerrado en esta semana, desde los Grupos de Trabajo “No a Bolonia”, se organizaron cuatro charlas-debate con profesores de la US sobre el proceso de Bolonia y el impacto en las diferentes titulaciones. Asimismo, se organizaron talleres de formación sobre Bolonia y de creación de pancartas y el segundo número del fanzine que los grupos de trabajo están redactando.

El lunes, el encierro comenzó con buen pie: más de cien personas acudieron a la charla que daba comienzo al encierro: el catedrático de Antropología, Isidoro Moreno, y el director del departamento de antropología, Juan Agudo, dieron su visión sobre el proceso y el por qué de la desaparición de antropología, al ser una carera poco atractiva para las empresas.

El martes, la afluencia fue un poco menor, aunque la gente que se quedó a dormir, unos 30, fue igual que el día anterior. El profesor invitado fue Sergio Villalba, del departamento de Didáctica de la Expresión Musical y Plástica; tras el cual asistieron dos profesores del departamento de geografía humana: Juan Carlos Rodríguez y Luis Galindo, relatando cómo ha sido el proceso de implantación del grado de geografía y el papel que han tenido los profesores.

El miércoles, el profesor Fernando Muro, del departamento de Historia de América, dio una visión de las reformas en la Universidad desde el franquismo, aportando un nuevo punto de vista del movimiento estudiantil que está surgiendo, en comparación con el de la “transición”.

El jueves, último día de encierro, la afluencia fue más masiva, quedándose a dormir hasta 50 compañeros. El profesor invitado fue Vicente manzano, de Psicología, que volvió a llenar la sala.

Esta intención de llegar a los alumnos mediante la charla de profesores, se va a continuar la primera semana de diciembre, con una mesa redonda en la que participarán profesores de Historia Antigua y prehistoria y Arqueología, con el fin de mostrar a los estudiantes cómo se va a implantar y qué va a significar el Plan Bolonia en esos departamentos.

Además, este encierro ha servido para que otras facultades inicien esta medida de presión, ya que el miércoles 3 de diciembre Biología se encerrará, mientras que el martes 9, será Comunicación quien inicie un encierro indefinido. Estos actos tienen amplio poder mediático, haciendo llegar el problema a la gente, lo que ya se ha manifestado con una carta enviada por los rectores de la UAB, de Barcelona, la Universidad de Madrid, la de Valencia y Sevilla, al gobierno, pidiendo una medida conjunta y a nivel estatal para resolver este “problema” de movimiento estudiantil. foto-3

La aprobación de 19 grados provoca un encierro estudiantil en la US

Publicado en Movilizaciones el Noviembre 29, 2008 por noaboloniahistoria

Tras la concentración en el rectorado en protesta por la aprobación de los primeros grados en la Universidad de Sevilla, y como consecuencia de la negación de rectorado de brindar a los alumnos un debate público con el rector, más de 200 alumnxs de la Universidad de Sevilla y la Pablo de Olavide se encerraron en la noche del jueves al viernes.

En este momento de la lucha estudiantil, desde los grupos de trabajo “No a Bolonia”, se apuesta por continuar reivindicando aspectos concretos en la lucha contra Bolonia: la apertura de un debate público con el rector de la Universidad de Sevilla y la Pablo de Olavide (UPO) con el fin de poder involucrar a la comunidad universitaria y mostrar las contradicciones de la reforma educativa desde la denuncia y el diálogo; y la exigencia de que ningún plan de estudios se apruebe sin pasar antes por la asamblea de estudiantes de cada facultad o titulación. Estas propuestas concretas, a las que podrían añadirse otras secundarias como la abolición del Master que sustituye al CAP, fueron ignoradas y desestimadas el mismo día jueves, lo que precipitó el encierro de esa misma noche.

El jueves 20 de noviembre, convocado con apenas una semana de antelación, se aprobaban los borradores de 19 grados de la Universidad de Sevilla, así como los de la UPO de la rama de Ciencias experimentales. Esto hizo que se convocara una concentración frente a las puertas del rectorado de la Universidad de Sevilla para denunciar la reunión y las aprobación de dichos grados sin una información ni debate en el seno de la comunidad universitaria. Ya en la noche del miércoles al jueves, alumnos de pedagogía se encerraron en su facultad, al ser uno de los grados que se iban a aprobar.

La concentración convocada por los Grupos de Trabajo se encontró con el rectorado cerrado a cal y canto, y custodiado por personal de seguridad. Los manifestantes, en un principio menos de 100, bloquearon la entrada principal al rectorado para que el consejo de gobierno no pudiera darse, aunque la multitud de puertas que acceden al mismo (hasta 7), hicieron que, a pesar de crearse pequeños grupos para taponarlas, finalmente la reunión se celebrara. Además, el rector no dejó entrar a ningún representante de los grupos de trabajo para darle el manifiesto pidiendo un debate público con el rector.

Tras tener un breve encuentro concertado con la vicerrectora de estudiantes en el propio edificio del rectorado (que contiene además las facultades de geografía e historia, filología y derecho), en el que se comprometió a responder a los alumnos en menos de un día sobre si el rector haría dicho debate, el grupo de estudiantes que ya ascendía a más de doscientos comenzó a recorrer las tres facultades para ir informando de lo que en ese momento se estaba produciendo: la aprobación de una parte de los grados sin el conocimiento de los propios alumnos. Al término de la mañana, una asamblea de 200 personas en el Aula Magna de Geografía e Historia aprobó, tras conocerse la negativa de la vicerrectora de dicho debate, encerrarse por la noche.

El encierro comenzó a partir de la asamblea que tuvo lugar sobre los 8 de la tarde a donde acudieron estudiantes de todos los campus de la US y la UPO. La estrategia de lucha quedó marcada en el encierro: intentar seguir informando al alumnado, con los nuevos grados en la mano, e ir comenzando encierros indefinidos “a la japonesa” en todas las facultades, pidiendo que el debate público con el rector y que los planes de estudio pasen por las asambleas de facultad. El encierro, “a la japonesa”, consiste en no cortar las clases, y trabajar por la noche sobre el Plan Bolonia, informando, creando pancartas, etc. para por la mañana ir sumando gente al encierro. El objetivo es conseguir que, como en Valencia, se de un efecto dominó: comenzarán encerrándose este mismo lunes los estudiantes de Geografía e Historia, al tener el apoyo de su asamblea de estudiantes, y, progresivamente según sus condiciones, las demás facultades deberían ir iniciando el encierro para hacer una presión mayor.

Además, los alumnos cuentan, tras la manifestación del 13 de noviembre, con una nueva baza: se reunieron representantes de los grupos de trabajo con el defensor del pueblo andaluz, consiguiendo de él una firme promesa de transmitir al rector de la Universidad de Sevilla y la Pablo de Olavide de abrir un debate público en la comunidad universitaria, así como denunciar la instalación de cámaras de videovigilancia en la Universidad de Sevilla, claramente represoras al estar dentro de la facultad y tener el objetivo de controlar el movimiento estudiantil. aprobacion-grados-encierro-3

Más de 5.000 estudiantes vuelven a salir a las calles para gritar “No a Bolonia”

Publicado en Movilizaciones el Noviembre 29, 2008 por noaboloniahistoria

p1020639_40En consonancia con el resto de estudiantes universitarios y de enseñanzas medias de Andalucía y el estado, la movilización de el pasado jueves 13 de noviembre en Sevilla ha servido para decir a las autoridades académicas un no rotundo a Bolonia y seguir abriendo el debate en la comunidad universitaria.

Durante dos meses de trabajo y preparativos, los grupo de trabajo “No a Bolonia” de la Universidad de Sevilla y Pablo de Olavide han conseguido centrar los esfuerzos en focalizar la lucha hacia la manifestación del 13 de Noviembre, en la que se ha visto que dicho trabajo no ha sido en vano, demostrándose una gran fuerza en la mayor manifestación estudiantil desde las luchas de la LOU. La fecha de la manifestación, decidida en la Reunión estatal anti-LOU de Sevilla en abril de este año, intentó ser utilizada por el Sindicato de Estudiantes, sin que finalmente tuviera mucha repercusión.

La mayor parte de los entre 5.000 y 6.000 manifestantes fueron los estudiantes de instituto, habiendo una gran representación de la capital y incluso de institutos de la provincia de Sevilla y Huelva. Estas ganas de movilización de lxs compañerxs de institutos, que ya se demostró en la convocatoria del Sindicato de Estudiantes el pasado 22 de octubre, tiene que ver en parte con la amplitud de convocatoria de este sindicato, pero asimismo, hay que señalar el trabajo que las comisiones de institutos de los grupos de trabajo han hecho en la ciudad de Sevilla y alrededores, fomentando la creación de asambleas y información sobre los cambios en la Universidad y las enseñanzas medias.

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El resto de estudiantes, universitarios, provenían en gran medida de aquellos campus con una fuerte representación de los grupos de trabajo: el Rectorado, Comunicación y Ramón y Cajal. Ya que ha sido en estos campus donde la actividad de información, “panfleteo” y pegada de carteles ha sido mayor. Asimismo, el hecho de que ya se estén dando a conocer los proyectos de grados, hace que los un universitarios se movilicen más fácilmente, como ha ocurrido en Valencia, ya que el recorte de contenido y especialización es palpable. Mediante la coordinación de los grupos de trabajo y el Comité de Huelga, que recibían las propuestas y acciones salidas de las asambleas de facultad y los grupos de trabajo de cada campus, el día 13 se preparó como medida para presionar al rector y que tuviese un debate público con el estudiantado sobre las reformas educativas enmarcadas en los planes de Bolonia

Ya media hora antes de las 12, un buen número de estudiantes de instituto se reunían a las puertas del rectorado, dejando ver su disposición a la lucha con varias pancartas. Al mediodía, tras unos minutos de cánticos y ya con la pancarta de cabecera: “LA EDUCACIÓN ES UN DERECHO, NO UN NEGOCIO. No al Grado, al Master-CAP, ni a la subida de Tasas. No a Bolonia, no a la LOU. Por un debate público.”, se leyeron los manifiestos. En primer lugar el redactado por la Asamblea de estudiantes de la facultad de Geografía e Historia, y posteriormente, el de lxs estudiantes de antropología, ya que actualmente, su permanencia como grado o posgrado no es segura en la Universidad de Sevilla ni Andalucía, pudiendo desaparecer con esta reforma educativa.

La marcha, escoltada por varias furgonas policiales, recorrió, al igual que en la anterior manifestación del 6 de marzo, la calle San Fernando hasta Puerta Jerez, para conectar con el Paseo de Colón y dirigiéndose hasta Plaza Nueva por San Pablo, Velázquez y Tetuán. A gritos de “Lo llaman democracia y no lo es”, “El hijo del obrero, a la universidad, el hijo del banquero, al campo a trabajar”, “No somos clientes, somos estudiantes” o “Todos a una, Bolonia a la basura”, la manifestación fue recorriendo las calles del centro, deteniéndose en lugares marcados para protestar, como frente a las oficinas del Banco Santander, a la sede del Diario de Sevilla (“luego diréis, que fuimos 5 ó 6”) o a lugares conocidos por ofrecer trabajos precarios, como el Corte Inglés. p1020710_40

A la llegada a Plaza Nueva, sobre las 2 de la tarde, se leyó un manifiesto de los grupos de trabajo, apuntando las principales reivindicaciones de la manifestación: que los planes de estudio pasen por las respectivas asambleas de estudiantes, con el fin de que sea un proceso democrático; que el rector, Joaquín Luque, abra un debate público con la comunidad universitaria; que se suprima el nuevo Master que sustituye al CAP (Curso de Adaptación Pedagógica); y que no se apruebe el Real Decreto de la Selectividad.

Con estas reivindicaciones se dio por terminada la manifestación, tras lo cual, como en las manifestaciones del curso pasado, se dispusieron a los alumnos en asambleas de campus o de institutos, con el fin de comentar próximas movilizaciones o si hacer un encierro en el rectorado y así presionar al rector para que abriera dicho debate público. Finalmente, se convocó una asamblea común en el rectorado a las 16 horas.

Esta asamblea, mal organizada ya que algunas de las anteriores asambleas por campus no acudieron, giró en torno a las próximas acciones a realizar, intentando extender los grupos de trabajo y planificando futuras movilizaciones, que ya se concretarían en los grupos de trabajo de los diferentes campus. De este modo, la lucha universitaria y estudiantil en Sevilla este curso no acaba más que comenzar, deparando nuevas movilizaciones a la luz de la aprobación de nuevos grados y de movilizaciones en el resto del estado o en el marco de la CAE (Coordinadora Andaluza Estudiantil), con el fin de llevar un calendario de lucha parecido.

En todos ellos se ha incidido en la existencia de una Coordinación a nivel andaluz (CAE), y la importancia que tiene para la uniformidad de fechas, así como para la convocatoria de la reunión estatal anti-LOU, que tendrá lugar a mediados de diciembre en Barcelona o Granada.

Nota de prensa de los grupos de trabajo no a Bolonia de Sevilla, secundada por todas las provincias:

Las diferentes manifestaciones convocadas hoy por los Grupos de Trabajo No a Bolonia y la CAE (Coordinadora Andaluza de Estudiantes) ha supuesto un gran avance para lograr las reivindicaciones que llevamos exigiendo desde hace meses. En Andalucía, las cifras son las siguientes: en algunas provincias el movimiento está más avanzado que en otras, como en Granada, con 3500 manifestantes, Málaga, con 2000, Huelva y Almería con 1000 en cada una, y Sevilla que ha acogido a alrededor de 5000 estudiantes. En otros lugares se han reunido 500 estudiantes, como en Algeciras, Cádiz, Jaén y 800 en Córdoba, que realizaron el acto público después de un encierro en la UCO.

En la capital hispalense, el Defensor del Pueblo recibió a los manifestantes en pleno acto, y tras recoger el manifiesto, se comprometió a mediar con los rectores de las universidades andaluzas para tratar de llevar a cabo un debate público sobre la introducción de las mismas en el EEES (Espacio Europeo de Educación Superior), y sus consecuencias posteriores.